Nunca faltaron sus dulces palabras mezcladas con experiencias!

Aquella mujer
Si todas pensaran igual
Que la mujer que yo tenía,
Dije yo: mujer mía,
Por ser costumbre, habitual,
Le pedí ayuda cordial,
Como el marido a la mujer,
Me dijo no puede ser
Para eso muy vieja estoy
Y ahora a ponerme voy
A ayudarte a florecer!

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